El régimen conserva formalmente el privilegio otorgado a una treintena de países de no necesitar visado, pero exige lo que de facto una fuente diplomática califica de "visado electrónico para todos".
Con el nuevo procedimiento Washington espera reforzar su arsenal de instrumentos en la lucha contra el terrorismo. "No tenemos intención de acabar con el programa de exención de visado. Al contrario. Pero queremos reforzar determinadas medidas de seguridad en el programa sobre una autorización previa de viaje que se haría por Internet", declaró hace un tiempo Michel Chertoff, secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos.
Los afectados son países aliados de Estados Unidos, pero no totalmente fiables. Chertoff ha expresado en más de una ocasión su temor a que Europa se convierta en una plataforma terrorista contra Estados Unidos. Washington recuerda los casos de Richard Reid, el británico que pretendió hacer estallar un zapato bomba sobre el Atlántico, y del francés Zacarias Moussaoui, condenado por su implicación en los ataques del 11-S. Ambos viajaron a EE UU sin visado.
El nuevo visado electrónico servirá para múltiples entradas y tendrá validez por dos años. En teoría se trata de ofrecer unos datos similares a los del formulario que se cumplimenta por escrito antes de pasar el control de pasaportes. El futuro registro se podrá hacer en agencias de viajes, en las webs de las compañías aéreas o en otras creadas a tal efecto. |